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jueves, 26 de noviembre de 2015

#autores Karen Horney

Karen Horney

De nacimiento Karen Danielsen, (Blankenese, Alemania, 16 de septiembre de 1885 - Nueva York, Estados Unidos, 4 de diciembre de 1952) fue una psicóloga y psicoanalista alemana naturalizada estadounidense. Sus teorías cuestionaron ciertos puntos tradicionales del pensamiento de Sigmund Freud, como por ejemplo, que las diferencias psicológicas entre el hombre y de la mujer no son producto inherente de la biología humana, sino que deben su origen a diversos factores culturales y sociales. Su pensamiento es clasificado dentro del neofreudismo.
A pesar de que Karen llegó a ser una mujer célebre durante su vida y no solamente por su papel en los inicios del movimiento psicoanalítico (por ejemplo Abraham Maslow la reconoció, junto a otros autores, como una de las fundadoras de la psicología humanista), tras su muerte en 1952 sus ideas fueron relativamente ignoradas o cayeron en el olvido por más de una década. Sin embargo, esta situación sufrió un vuelco en 1967 con la publicación de Psicología Femenina, una colección de ensayos escritos en la primera fase de su pensamiento (décadas de 1920 y 1930).
El tema femenino fue abandado por Horney en 1935, al arribar a la conclusión de que el papel de la cultura en la formación de la psique femenina, hace que sea imposible determinar lo que es claramente femenino. El conocimiento de estos ensayos a finales de los años 60, ha dado lugar a un reconocimiento creciente de Karen Horney como la primera gran feminista psicoanalítica.
Pero además, proporcionó un modelo para las terapias, rechazando su carácter autoritario por aquel entonces vigente. En 1937 publicó La personalidad neurótica de nuestro tiempo, obra que llegó a ser un auténtico best-seller.  Desarrolla una teoría sobre el origen de la angustia en las relaciones tempranas con las figuras parentales:

«.. si falta calor por parte de los padres en el contacto con sus hijos, ello originará en éstos frustración, intimidación y hostilidad. Y si tal hostilidad se prohíbe, terminará siendo reprimida, aunque se mostrará en fantasías de daño personal y en conductas sociales desajustadas, todo lo cual sería la cuna de la angustia básica»




Sus conceptos han influido en algunas de las descripciones de trastornos de la personalidad en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM- IV) (Washington, 1994 CC).5 Además de un valor clínico, sus teorías constituyen un sistema explicativo que se puede utilizar en otras disciplinas como la literatura y los estudios de la cultura y el género. También son aplicables a la religión y a la filosofía

sábado, 14 de noviembre de 2015

#visitaarte #teotihucan

#visitaarte
#teotihucan

El área abierta a la visita pública tiene una extensión de 264 ha, donde se concentran los principales complejos de edificios monumentales como La Ciudadela y el Templo de la Serpiente Emplumada, la Calzada de los Muertos y los conjuntos residenciales que la flanquean, las Pirámides del Sol y la Luna, el Palacio de Quetzalpapálotl y cuatro conjuntos departamentales con importantes ejemplos de pintura mural como son Tetitla, Atetelco, Tepantitla y La Ventilla, además de otros dos conjuntos de corte habitacional denominados Yayahuala y Zacuala.

La Zona arqueológica cuenta con dos museos especializados: el de la Cultura Teotihuacana y el Museo de Murales Teotihuacanos "Beatriz de la Fuente", así como una sala de exposiciones temporales ubicada en el edificio conocido como "Exmuseo". 
Otras áreas en las que se exponen piezas arqueológicas son el Jardín Escultórico y el jardín al sur del Río San Juan; además se cuenta con un jardín botánico de la flora tradicional, un teatro al aire libre y el edificio sede del centro de Estudios Teotihuacanos. 




viernes, 13 de noviembre de 2015

Temor, culpa y odio, de Jones, Ernest.

Temor, culpa y odio, de Jones, Ernest.


Si nos hallamos en presencia de un enfermo que padece de una neurosis de temor, en cualquiera de sus formas, o de “ansiedad morbosa", fijada o no, sabemos por experiencia que también debe hallarse presente sin duda la culpa. A veces resulta fácil demostrarlo, otras en cambio sumamente difícil; pero sabemos que si el análisis es conducido en forma consecuente, la verdad de dicha proposición habrá de quedar demostrada. No sostengo de manera abstracta que el temor no pueda existir independientemente de la culpa, pero sí habré de sostener que el temor que se observa clínicamente, es decir, la neurosis en la que el temor constituye uno de los síntomas, oculta siempre tras de sí a la culpa. Según lo observara ya hace mucho tiempo Shakespeare, "es así que la conciencia hace cobardes de todos nosotros". El asunto no es tan sencillo, sin embargo. No puede ser que una reacción emocional, tan antigua desde el punto de vista filogenético como lo es el temor, dependa exclusivamente, o sea generada, por otra de adquisición tan reciente como la de la culpa, cuya existencia misma (al menos en su forma plenamente desarrollada) es dudosa en todo otro animal que no sea el hombre. Tenemos aquí un ejemplo de cómo la cultura biológica del investigador puede llegar a servir de freno a la investigación clínica, previniéndonos contra la posibilidad de extraviamos. Nuestro escepticismo, en efecto, se verá confirmado si practicamos una investigación analítica aun más profunda, especialmente de las primeras etapas de la evolución infantil, la cual nos ofrecerá abundantes pruebas de que la culpa proviene a su vez de un estado anterior de temor. Y vale la pena recordar, a este respecto, que aquélla puede hallarse oculta en capas extraordinariamente profundas. Puede ocurrir que el enfermo haya llegado hasta tal punto a expresar sus conflictos inconscientes de culpa en términos de temor consciente, a convencerse tan completamente de que sus dificultades provienen del temor y nada más que del temor, que sean necesarios años de análisis antes de que pueda hacer consciente la culpa oculta. Si no fuera porque este procedimiento no resuelve necesariamente por sí solo el problema terapéutico, bien podría el analista, una vez que le pone fin, descansar de sus afanes, satisfecho de haber hallado plena respuesta al problema de la génesis de la fobia, a saber, que ésta se origina en la culpa.

Parecida estratificación es dable observar en el caso del odio. Este es uno de los disfraces más comunes de la culpa, y es fácil comprender la manera como funciona. El odio hacia alguien implica que esa persona, por su crueldad o falta de benevolencia, es el causante de nuestros sufrimientos; es decir, que éstos no son autoinfligidos o debidos en modo alguno a nuestra culpa. Se logra de ese modo desplazar toda la responsabilidad y el sufrimiento producidos por el sentimiento inconsciente de culpa, sobre la otra persona, la que es cordialmente odiada en consecuencia. Este mecanismo, desde luego, es bien conocido en la situación de la transferencia. Sabemos que detrás del mismo se oculta siempre la culpa, pero la prosecución del análisis nos demostrará, según mi opinión, en todos los casos, que el sentimiento de culpa depende a su vez de una capa aun más profunda y completamente inconsciente de odio, que difiere notablemente del odio de la capa superior en cuanto no es egosintónico. […]
Este texto fue leído el 27 de julio de 1929 en el XI Congreso Internacional de Psicoanálisis, realizado en Oxford.
Primera publicación en The International Journal of Psycho-Analysis. Vol X, 1929. En 1947, fue publicado por la Revista de Psicoanálisis editada por la Asociación Psicoanalítica Argentina, cuya traducción reproducimos (Vol. V, N° 3, Año 1947-1948).



William James #autores


William James (n. 11 de enero de 1842, en Nueva York, Estados Unidos - 26 de agosto de 1910, en Nueva Hampshire, Estados Unidos) fue un filósofo estadounidense con una larga y brillante carrera en la Universidad de Harvard, donde fue profesor de psicología, y fue fundador de la psicología funcional. Fue hermano mayor del escritor Henry James.

La verdad para James no es una propiedad inherente e inmutable a la idea, sino que es un acontecer en la idea según su verificabilidad. La verificabilidad consiste para James en un sentimiento agradable de armonía y progreso en la sucesión de ideas y hechos, es decir que, al tener tales ideas, éstas se siguen unas de otras y se adecuan también a cada suceso de la realidad experimentada. Estas ideas verdaderas cumplen una función fundamental: son herramientas útiles para el individuo que lo guían en sus elecciones para dirigirse a la realidad de forma satisfactoria y no perjudicial. Su posesión es un bien práctico; lejos de ser un fin en sí mismo, es un medio para satisfacer otras necesidades vitales.1 En síntesis, para William James lo verdadero es lo útil, entendiendo utilidad como lo que introduce un beneficio vital que merece ser conservado.


jueves, 12 de noviembre de 2015

La Psicología Forense en la Ley Orgánica del Poder Judicial

La Psicología Forense en la Ley Orgánica del Poder Judicial, Ramón Vilalta Suárez
Desde el primero de octubre, entra en vigor la Ley Orgánica 7/2015, de 21 de julio, por la que se modifica la Ley Orgánica 6/1985, de 1 de julio, del Poder Judicial. Esta reforma incluye por primera vez mención a los psicólogos forenses que desde hace más de 30 años prestan servicios para la Administración de Justicia en Juzgados de Menores, Familia, Vigilancia Penitenciaria o Institutos de Medicina Legal, entre otros destinos.
La primera cita a los psicólogos aparece en su Preámbulo. Se produce en el importante marco de su actuación en la lucha contra la violencia de género para asegurar:
 “… la asistencia técnica y profesional por parte de los equipos adscritos a la Administración de Justicia, en especial, en el ámbito de los Institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses, que podrán estar integrados por psicólogos y trabajadores sociales para garantizar entre otras funciones la asistencia especializada a las víctimas de violencia de género.
Puede destacarse el cambio de denominación de los Institutos de Medicina Legal (IML) a Institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses, reconocimiento al carácter multiprofesional de estos Institutos. Según el Preámbulo de la Ley:
“También como novedad se establece que los Institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses contarán con unidades de valoración forense integral, de los que podrán formar parte los psicólogos y trabajadores sociales que se determinen para garantizar, entre otras funciones, la asistencia especializada a las víctimas de violencia de género y doméstica, menores, familia y personas con discapacidad. Asimismo, dentro de estos Institutos podrán integrarse el resto de profesionales que integran los denominados equipos psicosociales, esto es psicólogos, trabajadores sociales y educadores sociales, que prestan servicios a la Administración de Justicia, incluyendo los equipos técnicos de menores; con todo ello, se refuerza y garantiza su actuación.”
La filosofía que anuncia el Preámbulo, queda reflejada en el artículo 479 que define las funciones de los Institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses y que en su punto tercero añade además que los psicólogos:
“… tendrán formación especializada en familia, menores, personas con discapacidad y violencia de género y doméstica. Su formación será orientada desde la perspectiva de la igualdad entre hombres y mujeres.
Lamentablemente el texto no recoge la obligatoriedad de contar con la figura del psicólogo en todos los Institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses o en las mencionadas unidades de valoración integral, pero sí que merece mención especial el punto sexto del mismo artículo en el que sí que se establece su papel dentro del marco procesal y su dependencia de Jueces y Fiscales, con plena garantía de ejercer sus funciones con completa independencia científica y profesional:
“En el curso de las actuaciones procesales o de investigación de cualquier naturaleza incoadas por el Ministerio Fiscal, el personal destinado en los Institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses estará a las órdenes de los Jueces y Fiscales, ejerciendo sus funciones con plena independencia y bajo criterios estrictamente científicos.”
Los psicólogos forenses tienen larga experiencia en el trabajo multiprofesional en los Equipos Técnicos de las Fiscalías de Menores o en los Equipos de Familia, pero la Ley constituye un acicate para explicitar la formación que deben cursar para tales desempeños, o su inserción en la estructura de los Institutos de Medicina Legal y Ciencias Forenses con la aspiración legítima de que se creen las correspondientes secciones de psicología forense a su cargo, y la del ya anunciado Consejo de Psicología Forense, para impulsar la psicología forense y como órgano consultivo de la Administración de Justicia.


Ley Orgánica 7/2015 de 21 de julio






La Educación Sentimental, Gustave Flaubert

La Educación Sentimental, Gustave Flaubert

El 15 de setiembre de 1840, a eso de las seis de la mañana, el Ville-de-Alontereau, próximo a partir, lanzaba grandes torbellinos de humo en el muelle de Saint-Bernard. La gente llegaba jadeando; los toneles, las maromas, las cestas de ropa blanca entorpecían la circulación; los marineros no respondían a nadie; tropezaban unos con otros; los fardos se amontonaban entre los dos cabrestantes, y el alboroto se absorbía en el zumbido del vapor que, escapándose por las chapas de hierro batido, envolvía todo en una nube blanquecina, mientras la campana de proa sonaba continuamente. Por fin el barco zarpó, y las dos riberas, pobladas de almacenes, astilleros y fábricas, desfilaron como dos anchas cintas que se desenrollan. Un joven de dieciocho años, melenudo y con un álbum bajo el brazo, se mantenía inmóvil junto al timón. A través de la neblina contemplaba campanarios y edificios cuyos nombres desconocía; luego abarcó con una última ojeada la isla de San Luis, la Cité, NotreDame; y pronto, cuando desapareció París, lanzó un gran suspiro. El señor Federico Moreau, recién graduado de bachiller, regresaba a Norgent-surSeine, donde debía languidecer durante dos meses antes de ir a estudiar leyes. Su madre, con la cantidad de dinero indispensable, lo había enviado a El Havre para que viera a un tío, del que esperaba que fuese el heredero; había vuelto de allí el día anterior, y se desquitaba de no haber podido quedarse en la capital regresando a su provincia por el camino más largo.


sábado, 7 de noviembre de 2015

#pelicula Sandra.

#pelicula
Sandra.

Sandra regresa a su pueblo natal para homenajear a su padre, asesinado en un campo de concentración nazi. Ahí se reencuentra con su querido hermano; pero también con su demencial madre y el amante de ésta, a quienes acusará de traición. Ganadora del León de Oro en la Muestra de Venecia de 1965, la cinta supuso una ruptura en la trayectoria fílmica de Visconti, quien con reminiscencias a obras como La Orestíada de Esquilo, construyó un relato sórdido sobre la decadencia de una familia burguesa. http://www.cinetecanacional.net/