jueves, 5 de noviembre de 2015
#literatura
De
memoria y Olvido
Yo,
señores, soy de Zapotlán el Grande. Un pueblo que de tan
grande nos lo hicieron Ciudad Guzmán hace cien años. Pero nosotros seguimos
siendo tan pueblo que todavía le decimos Zapotlán. Es un valle redondo de maíz, un
circo de montañas sin más adorno que su buen temperamento, un cielo azul y una
laguna que viene y se va como un delgado sueño. Desde mayo hasta diciembre, se
ve la estatura pareja y creciente de las milpas. A veces le decimos Zapotlán de
Orozco porque allí nació José Clemente, el de los pinceles violentos. Como
paisano suyo, siento que nací al pie de un volcán. A propósito de volcanes, la
orografía de mi pueblo incluye otras dos cumbres, además del pintor: el Nevado
que se llama de Colima, aunque todo él está en tierra de Jalisco. Apagado, el
hielo en el invierno lo decora. Pero el otro está vivo. En 1912 nos cubrió de
cenizas y los viejos recuerdan con pavor esta leve experiencia pompeyana: se
hizo la noche en pleno día y todos creyeron en el Juicio Final. Para no ir más
lejos, el año pasado estuvimos asustados con brotes de lava, rugidos y
fumarolas. Atraídos por el fenómeno, los geólogos vinieron a saludarnos, nos
tomaron la temperatura y el pulso, les invitamos una copa de ponche de granada
y nos tranquilizaron en plan científico: esta bomba que tenemos bajo la
almohada puede estallar tal vez hoy en la noche o un día cualquiera dentro de
los próximos diez mil años.
Yo soy el cuarto hijo de unos padres que tuvieron catorce y que viven todavía para contarlo, gracias a Dios. Como ustedes ven, no soy un niño consentido. Arreolas y Zúñigas disputan en mi alma como perros su antigua querella doméstica de incrédulos y devotos. Unos y otros parecen unirse allá muy lejos en común origen vascongado. Pero mestizos a buena hora, en sus venas circulan sin discordia las sangres que hicieron a México, junto con la de una monja francesa que les entró quién sabe por dónde. Hay historias de familia que más valía no contar porque mi apellido se pierde o se gana bíblicamente entre los sefarditas de España.
Yo soy el cuarto hijo de unos padres que tuvieron catorce y que viven todavía para contarlo, gracias a Dios. Como ustedes ven, no soy un niño consentido. Arreolas y Zúñigas disputan en mi alma como perros su antigua querella doméstica de incrédulos y devotos. Unos y otros parecen unirse allá muy lejos en común origen vascongado. Pero mestizos a buena hora, en sus venas circulan sin discordia las sangres que hicieron a México, junto con la de una monja francesa que les entró quién sabe por dónde. Hay historias de familia que más valía no contar porque mi apellido se pierde o se gana bíblicamente entre los sefarditas de España.
Juan José Arreola
miércoles, 4 de noviembre de 2015
#ciesarte
La figura mira fijamente al grupo que permanece indiferente
a su presencia y que algunos estudiosos han querido interpretar por su forma
entrelazada como una representación del baile de la muerte, una danza de los muertos.
Esta ausencia de relación entre el grupo de personas y la
figura de la muerte es, junto a la lúgubre sonrisa de la calavera, el elemento que mayor tensión genera
en el espectador que asiste impasible al avance de la misma desde un entorno de
colores oscuros hacia la luz, que es donde se encuentran las figuras y que de
momento todavía se nos muestra con colorido, quizá sólo de momento.
Algunos estudiosos de la obra de Gustave Klimt han
señalado que esa diferencia tan marcada no hace sino ahondar en el verdadero
tema de la obra: el antagonismo entre la vida y la muerte. Una muerte que llega para todos de forma inexorable y que
transcurre de forma lenta y parsimoniosa durante toda la vida.
Vida y muerte, Gustave Klimt.
1916.
http://www.tuitearte.es/vida-muerte-gustave-klimt/
Un día como hoy...
Se
publica "La Interpretación de los sueños" de Sigmund Freud
04-11-1899
En este día en 1899, el neurólogo Sigmund Freud publicó su obra
seminal sobre psicoanálisis, "Interpretación de los sueños". Aunque
se publicaron primeramente sólo 600 copias, la obra de Freud anuncia una
revolución cultural. Sigismund Schlomo Freud hijo de padres judíos -gallegos nació en lo que hoy es la República
Checa. Sobresalió en la escuela, se unió a la Facultad de medicina de la
Universidad de Viena y leyó las obras de Friedrich Nietzsche. En 1885 Freud
viajó a París para estudiar con el famoso neurólogo e investigador de la
hipnosis Jean-Martin Charcot. Allí, Freud tomó la decisión crítica de renunciar a la neurología para
perseguir el menos explorado y menos lucrativo campo de psicopatología médica y
eventualmente convertirse en pionero en el nuevo campo del psicoanálisis. Freud
añadió su propio trabajo seminal y contribución histórica al campo de la
interpretación de los sueños. A pesar que escribiría en una carta apenas
después de la publicación de su libro "ni una hoja de la interpretación de
los sueños parece haber provocado ningún impacto a nadie", el libro
revolucionario de Freud pronto desató una tormenta y es hoy considerada la
piedra de Fundación del psicoanálisis.
http://mx.tuhistory.com/hoy-en-la-historia
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